lunes, 27 de diciembre de 2010


Ayer, durante la cena, en una escena cotidiana y sin importancia, mi chico hizo un gesto con su cara.
Fué un gesto imperceptible, igual de intrascendente que la propia situación, pero lleno de significado para mí.
Fué un gesto que llevaba años sin verle, una mueca. Una especie de "tic" nervioso que exhibía incesantemente en los albores de nuestra relación, cuando luchaba por vencer su timidez extrema y conquistarme.
La primera vez que se lo ví, me hizo desconfiar, pues parecía un guiño de incomodidad, pero luego (al comprobar durante meses que era un gesto espontáneo que brotaba cada vez que intentaba "declararse"), me ganó su ternura.
La ternura que sigue desprendiendo por cada poro de su piel (casi siempre, ejem!)
El caso es que me gustó vérselo de nuevo. Y aunque ahora piensa que estoy loca, porque no pudo entender la enorme sonrisa que se dibujó en mi rostro sin motivo aparente, no pienso revelarle el secreto porque me gustaría ver ese gesto de nuevo tan espontáneo como siempre.
En fin, qué bien lo explica Amaral en su canción: "A veces te mataría y otras en cambio te quiero comer".

3 comentarios:

  1. Felices Saturnales! Y qué anécdota más bonita, parece mentira que después de años siga ocurriendo, un besote :**

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  2. Bueno yo no sé por qué he dado por hecho que llevais años! muas!!

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  3. Vir!!! Cuánto tiempo!!! Espero que estés disfrutando mucho las fiestas!! (no soy mucho de felicitarlas porque no me acabo de creer el rollo este, pero son un buen motivo para disfrutar)
    Llevamos unos cuantos años ya (tres y pico), pero si te digo la verdad, no sé cuántos exactamente porque soy un desastre para las fechas!!
    Me gustó ver "ese gesto" en su cara y, además, me pilló en un día ñoño... Un besazo preciosa!!!

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