martes, 24 de noviembre de 2009

CONÓCETE A TÍ MISMO.


NOSCE TE IPSUM - gnosti te autvn.

CONÓCETE A TI MISMO, esta fue la inscripción que los siete sabios pusieron en el frontispicio del templo de Delfos.

Parece que el origen del adagio se remonta a escritos antiguos de Heraclio, Esquilo, Herodoto y Píndaro; Sócrates lo lleva al terreno filosófico, y desde él todos los filósofos y las distintas religiones y culturas indagan y profundizan sobre este adagio en su defensa de la verdad. El sentido que para él tiene este lema está en relación no sólo con el reconocimiento de nuestros límites, de nuestra ignorancia, sino también con su afirmación de que la virtud reside en el conocimiento. La filosofía no surge de preguntarse quien es Dios, sino quién es el hombre. En tiempos más próximos Scheler y Heidegger dicen "nunca hemos sabido tantas cosas sobre el hombre y nunca hemos sabido menos del hombre."

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